En democracia, se supone que es el propio gobierno el que tiene la responsabilidad primaria de defender sus políticas públicas, ante la esperable crítica que las observa; se trata de una cuestión tan atada a la democracia que la ley obliga a los funcionarios a dar a conocer sus actos de gobierno.
Pues, Gutiérrez ha decidido mandar al diván a todos aquellos que pretenden seguirle el pulso a la actualidad de la ciudad, periodistas incluidos, apelando a una vieja práctica muy extendida en la arena gremial, pero nunca convalidada en el campo de la política; el silencio más absoluto.
EL SILENCIO COMO VALOR DEMOCRATICOEl Intendente de Quilmes, Francisco Gutiérrez, se muestra como quien no cree que haga falta defensa alguna para su gobierno. Parece convencido que su sola presencia, es garantía de bien hacer, equidad y prosperidad para todos los ciudadanos.
Es como que nadie necesita escuchar razones; nadie las espera. No hace falta ofrecer panorama sobre el rumbo que elije ante cada situación nueva.
Es decir, en Quilmes, durante al tramo de gobierno que lleva Gutiérrez, está cancelado el debate público de cuestiones de interés general de fondo y quien quiera proponer algo, que espere, hasta que se canse y listo.
Para que ningún lector tire por el aire el diario en éste mismo momento, vale apuntar que este estilo que cancela todo debate público serio, está reflejado en el Concejo Deliberante de éste tramo político de Quilmes, con una crudeza que espantaría a cualquier visita.
LA DEBILIDAD DE LOS EDILES
La administración municipal, además de no ver necesario la explicación pública de sus actos y orientaciones de gobierno, dio toda las señales posibles para que quede la sensación de haber apelado a prácticas extra-políticas , para consolidar la mayoría de votos con los que cuenta en el Legislativo municipal.
El borocotó Carlos Posch; los 25 nombramientos del edil radical Pérez y la llegada de la empresa Cosugas a una importante obra en pleno centro de Quilmes, justo cuando se aseguraba que el edil Salustio y sus dos compañeros de bloque habían cambiado de postura por continuar prestando servicios para la empresa Aysa, hacen el resto.
¿Qué seriedad le asignará la ciudadanía a cualquier votación próxima, sobre una cuestión controversial?; ¿Qué garantías políticas se terminarán imponiendo ante tanto indicio concordante en contrario?
DE DIRIGENTE VOTADO A JEROGLIFICO
Hay momentos de la semana, que el Intendente Gutiérrez asume posturas muy cercanas a un jeroglífico . No se lo entiende; no se descifra lo que hace, por qué lo hace; y en beneficio de qué o de quiénes.
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