Está claro que de una semana para la otra, Quilmes no iba a poder hacer todo lo que el entrenador Jorge Ghiso pretende que el equipo haga, que de golpe aparezca el volumen de juego, que genere situaciones de gol y que sea totalmente sólido en el fondo. Los futbolistas cerveceros se siguen adaptando a la idea del nuevo DT, varios se siguen conociendo adentro del campo de juego y mejoran de a poco. El sábado, esto le alcanzó para ganarle 2 a 0 a un duro rival como Deportivo Merlo, aunque está claro que todavía debe mejorar algunas cuestiones.
El encuentro comenzó con un Quilmes decidido a ser protagonista, parado 4-3-1-2 con Miguel Caneo como enlace y conductor del equipo. La idea del entrenador Jorge Ghiso era que el equipo mantuviera la pelota, la manejara con claridad y que jugara a uno o dos toques. Por momentos salió, sobre todo cuando se juntaban Caneo con Sebastián Battaglia. Pero si bien la intención era buena, faltaba conexión con el resto del equipo, sobre todo con los delanteros, que estaban bastante aislados. Mauricio Carrasco era quien apenas intervenía en algunas ocasiones, mientras que a Ramón Lentini, prácticamente no le llegaba la pelota. Por la derecha, Pablo Garnier iba en cuentagotas, y de a ratos se sumaba Emmanuel Martínez con proyecciones.
Deportivo Merlo, no se metía atrás, y cuando recuperaba la pelota, también se animaba a ir. De hecho, en los primeros minutos llegó claro la visita, cuando a Matías Roldán le sacaron la pelota cuando iba a empujarla al gol. A los 5 minutos contestó Quilmes con la más clara: Battaglia habilitó a Carrasco, que enganchó en el área, remató y la pelota pegó en el travesaño. El partido era parejo y entretenido, los dos intentaban ir, aunque generaban poco peligro. Merlo recuperaba en el medio y la manejaba, porque Sergio Meza Sánchez era el único volante de marca, y no podía contra todos. Encima, a los 26 minutos, Lentini sintió una molestia y se tuvo que ir, dejándole el lugar a Facundo Sava. El partido seguía siendo parejo, los dos intentaban pero no se lastimaban, y el marcador no se movía. Así fueron pasando los minutos, con los dos sin sacarse ventaja, hasta que se terminó la primera mitad. El empate hasta ahí estaba bien, porque apenas tuvieron una jugada de riesgo cada uno y nunca llegaron a superarse demasiado desde el juego.
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