Escenario político


Se va Javier Fredes, el policía emblema del villordismo

Si tuviéramos que elegir un uniformado identificado con los abusos y represiones vividas durante el período con ideas Filo-nazi en el gobierno de la ciudad, éste sería sin duda, el Capitán de la seccional Primera de Quilmes, Javier Fredes. Hombre correcto, de aspecto estricto, apegado a las formas del buen hacer policial cuando tuvo que mostrarse en público, Fredes enfrentó los tramos más calientes de la gestión, desde la repartición más expuesta.


Llegó a la ciudad, sucediendo al entonces Comisario Soria, luego de la muerte de varios menores detenidos en un confuso hecho que todavía investiga la Justicia.
Totalmente alineado a los deseos del Intendente local, lo llamó jefe , cada vez que tuvo que escuchar sus órdenes. Varios fueron los hechos que lo dejaron muy mal parado ante la ciudadanía que, sin encontrar razones, se tropezó con la peor versión de la fuerza policial. En la práctica, Fredes funcionó como el brazo armado de los ideales villordianos.
Si bien podríamos apelar a muchas citas para ilustrar la situación, elegimos tres o cuatro casos emblemáticos que puedas resultar de suficiente ilustración, al tiempo que, dada la gravedad de los hechos recurramos juntos a la memoria para que, tal como lo acaba de sentenciar la consulta electoral del 28 de octubre, NUNCA MAS.

VECINOS DE VILLA LUJAN
Los vecinos de la bajada de la autopista resistían la idea villordiana de dividir el barrio con un alambre olímpico. Ante la falta de diálogo recurrieron a cortar la entrada a la ciudad durante varios semanas. Una noche, el Intendente quilmeño ingresó desde la capital a bordo de uno de sus autos, al pasar por la zona se encontró que cuatro vecinos estaban pintando consignas en su contra, sobre la cuestión.
El funcionario llamó a la comisaría que comandaba Fredes y pidió la detención de los protestones .- Cuatro patrulleros llegaron al barrio como si estuvieran tras la pista de un peligroso asesino narcotraficante de armas de última generación . Se llevaron a los cuatro pintores de brocha gorda, que una vez detenidos, incluyeron el dato que la misma policía les habría dado como pidiendo disculpas. Es que nos llamó Villordo...

PRIMERAS PROTESTAS DE BELLAS ARTES
Este mismo uniformado, siempre amable y muy correcto, protagonizó otro penoso capítulo de su vida profesional durante los hechos ocurridos con los alumnos de Bellas Artes en la Mañana de los pinceles . Era el 14 de Agosto de 2006.
A pesar de tener armas reglamentarias, su gente no pudo evitar que los funcionarios villordianos se abalancen sobre los alumnos en una golpiza que quedará para la historia. Las imágenes fueron contundentes. Penoso.

LOS 85 DIAS DE LA TOMA
Cuando estaba la escuela tomada, éste mismo uniformado fue el protagonista de otra noche para el olvido. Buscando amedrentar para sepultar la protesta, aquella jornada inolvidable, Fredes apareció portando una órden judicial, pretendiendo llevar a la seccional a los estudiantes, para identificarlos. Dejando la sensación que podrían quedar detenidos. Su actuación era totalmente funcional a las pretensiones de meter miedo y sin disposición alguna al diálogo que resuelva las diferencias.
Los 85 días de aquella ocupación, mostraron una policía funcional al régimen imperante.

EL DIA DE LA MURGA
La anécdota, si acaso hubiera espacio para buscar algún hecho ridículo para distender el relato, lo aporta la jornada en que los funcionarios villordianos, sin Villordo por supuesto, marcharon por Rivadavía encabezados por una murga, queriendo recuperar el edificio. Rizzi, García, Tarzián, Guglielmetto, Angel Menna, y tantos otros, mostraban su valentía ante los micrófonos y las cámaras de su propaganda contratada.
Fredes, desde la seccional, aportó lo suyo. Medio centenar de uniformados, armados hasta los dientes, como si estuvieran por contener a la barra más brava completaron el circo con un doble cordón y mucha presión buscando quebrar el ánimo de los estudiantes que continuaban firmes con sus reclamos.
Esta fue una jornada donde la policía apareció como parte del ridículo, Fredes como el alumno aplicado.

DISPARO AL ESTUDIANTE
Hace pocas semanas los hechos cruzaron todas las barreras. Otra vez Fredes y su gente. Los estudiantes volvieron a reclamar atención. Esta vez frente a las oficinas de quién podía responder sus reclamos. La jornada se saldó con un estudiante herido por una bala de goma en una pierna y varios otros contusos. Fredes, cumplió.

FINAL PENOSO
Dos días más tarde, una marcha muy concurrida repudió tanto abuso, silencio y prepotencia. Fredes estaba fuera del control del momento. Su seccional, como si estuviera pidiendo perdón, apareció vallada ante los ojos indiferentes de la concurrencia.

RECUADRO - FREDES EN LA CAUSA FREEZER
Un dato que no puede quedar afuera de este relato, que podría echar alguna luz sobre las circunstancias vividas, es que Sergio Villordo, en su presentación judicial, incluyó el nombre de Javier Fredes en la macabra historia de horror y muerte que incluye la desaparición de una persona y que tiene como uno de sus protagonistas al mismísimo intendente de la ciudad.
Aquí, valen dos aclaraciones.- Una es que quién primero menciona a un tal Fredes es la denunciante Gladys Perez. Sin dar un nombre de pila. Fue el escrito presentado por el Intendente el que se refiere a un policía, Javier Fredes. Este escrito, por su parte, precipitó una presentación espontánea del uniformado negando toda participación en los hechos.
Cabe recordar que a 45 días de iniciadas las actuaciones el entonces Fiscal Gustavo Farina y el Juez de Garantías Martín Nolfi, determinaron que los hechos denunciados en forma concordante por Gladys Perez y Julio Gimenez, nunca existieron. A pesar que quedaron líneas de investigación sin explorar y aún estando acreditada la presencia de un presunto desaparecido de nacionalidad boliviana, la Cámara integrada por los Jueces Diana Alimonti y Agustín Alvarez Sagarra, confirmaron el criterio de la primera instancia.
En la historia que no existió , fechada el 31 de diciembre de 2003, Javier Fredes aparecía en el lugar de los hechos de sangre en momentos de la manipulación del cadáver y el freezer, junto al Intendente Villordo. Algún día la ciudad saciará su derecho a conocer lo que realmente ocurrió.


Fechas de publicacion:

  • 21/11/2007 Sección Actualidad

  • 22/11/2007 Sección Actualidad