El reclamo por más Seguridad, la política de Desarrollo Social y el negocio de la basura
(Por Raúl David Caballero) El nivel de inseguridad, las políticas activas en materia de Desarrollo Social y cómo se trata el mega negocio de la basura, son tres indicadores que se afectan entre sí, centrales a la hora de revisar el rumbo de la ciudad.
Al reclamo que viene persistiendo en materia de Seguridad, que ya anota una docena de muertes impactantes en el Distrito, se agregó esta semana la información semestral que generó la Secretaria de Desarrollo Social, justo cuando estalló el tema de la basura.
Son tres situaciones; la inseguridad emparentada al Desarrollo Social, que a su vez se contrasta con la política en materia de negocios públicos. Veamos el caso, en concreto y con datos oficiales.
No somos una isla, los negocios y los fondos públicos de nuestro Distrito fluyen dentro de un marco general marcado por la Casa Rosada y sus circunstancias. Sin embargo, cada ciudad del Gran Buenos Aires gestiona un perfil propio, una identidad y una determinada calidad de vida para su gente. Las comparaciones surgen solas.
En lo nacional se debate el papel del Estado en la economía y cómo se distribuye la riqueza. Se cambió totalmente la postura en relación a las reservas del Banco Central, el superavit de las cuentas públicas, la relación con el mundo financiero local e internacional; también sobre la industria generadora de puestos de trabajo; sobre sostener el mercado interno.
En fin, un nudo de ideas fuerza que inspiraron los algo más de ocho años de kirchnerismo.
LO QUE DIJO REPRESENTAR GUTIERREZ
En lo local, la llegada de Gutiérrez al gobierno de la ciudad ocurre a finales del 2007, es decir con la llegada de Cristina Fernández a la Casa Rosada.
Hasta ese momento, las ideas que resultaron buenas para Quilmes durante los 90, permanecieron dominando. Durante el mandato 2003/07 del anibalo villordismo, se agregaron los dos Centros de Integración Ciudadana, las dos bajadas de la autopista y el paso bajo nivel de la calle Amoedo, concretadas con dineros nacionales, durante la gestión de Néstor.
Es decir, Gutiérrez con su irrupción en la política local generó expectativas de cambio de los grandes paradigmas que dominaban la administración pública local Era su momento. Comenzaba una nueva etapa, de corte progresista.
EL PRESUPUESTO COMO FOTOGRAFIA
La comparación de los distintos presupuestos de la ciudad, bajo distintas administraciones desde el regreso de la democracia, muestra un progresivo aumento de la plantilla de personal, creciente gasto en la burocracia, servicios públicos en manos privadas.
Hasta la recaudación de las tasas estuvo privatizada, dentro de una manera de concebir la administración pública local muy remisa a aceptar que la sociedad actual reclama mucho más que la tarea de “barrer, alumbrar y limpiar”, bien alejada de las cuestiones centrales de la lucha contra la desigualdad social y sus derivaciones.
EL COMPLICADO ARTE DE GOBERNAR
Somos 580 mil quilmeños; viviendo en algo más de 170 mil hogares. De ellos, 40 mil se anotan como los más castigados por los rigores de la pobreza. Oficialmente se habla de 200 mil vecinos, viviendo fuera del sistema.
Diseñar una política pública para un Distrito de este tamaño, con las cuentas pendientes que expresa, reclama de muchos años de persistente gestión eficiente y sustentable sobre políticas de Desarrollo Humano, acordadas entre todas las fuerzas políticas, como de Estado. En este punto digamos que:
Gutiérrez llegó a la arena política local, desde el plano gremial. Era un desconocido.
1. Se deshizo de cualquier relación con los sectores locales, técnicos y políticos, que ya gobernaron la ciudad.
2. Sin antecedentes en la administración pública, se presentó a la ciudad como la contra cara de las ideas que dominaron la administración local.
3. Pobló su gabinete de funcionarios desconocidos, que llegan al Distrito por la autopista. Eso también generó expectativas, extras.
4. Sus 15 Secretarios se mostraron en tres grupos: Los halcones, llegados a Quilmes desde la militancia política de la extrema izquierda, asimilados en el partido Polo Social que lideró el Padre Luis Farinello.
Las palomas, llegados desde el mundo gremial, herederos de las ideas que expresó Lorenzo Miguel, líder histórico de los Metalúrgicos; y un tercer grupo de los más técnicos, dispuestos a convivir en esas dos aguas de discusión, que se sintetizan en Gutiérrez.
5. Prometió una revolución: Administración abierta, amigable, honesta, progresista, inclusiva, enfocada en el Desarrollo Humano, revirtiendo el proceso de concentración de la riqueza, para transformar la situación de vida de los sectores más postergados de la ciudad.
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