La ciudad lleva invertidos más de 8 millones de pesos, es decir 1,5 millones de dólares en cinco presupuestos de la Unidad Ejecutora de la Ribera. El ingreso al Relleno sin controles, habilita el ingreso de camiones con desechos contaminantes.
FOTO N° 1 – Entrada Camiones zona Puerto de Quilmes.
La entrada luce sin controles oficiales. El camión que sale es un volcador que pudo haber dejado, gratuitamente, una descarga contaminante sin el menor registro. El lugar luce parecido al desarrollo de cualquier basural a cielo abierto del distrito.
FOTO N° 2 – Las piedras que se estan destinando a la contención de las aguas provienen de las obras de bacheo que se realizan en la ciudad. En comparación con los cubos de piedra maciza que se ven en la escollera de Montevideo, estos parecen de juguetería.
FOTO N° 3 – El Nautico y la escollera. – No toda la zona esta rellena a la misma altura, el camino interior que se ve, linda con el canal de ingreso al Club Nautico, está a poco del nivel de las aguas. Cruza una cañería de plástico que desemboca en el agua.
FATO N° 4 – Cabecera del relleno y la dragalina. Esta es la cabecera en el extremo del relleno. Tiene apenas dos metro sobre el nivel del agua; se ve un tramo del caño que va rumbo al agua; y atrás la dragalina que le brinda servicios al club náutico, para mantener la profundidad de su canal de acceso. Aseguran que el club resolvió el problema de transporte del refulado, volcándolo en este sector como relleno.
FOTO N ° 5 – Basas de hierro y piedra - En primer plano, una línea de bolsones de hierro y piedra que marcan el la dirección que se le quiere dar al avance y la profundidad del relleno. A la izquierda, el caño que venimos señalando, seguramente transportando desechos orgánicos, directamente sobre el agua. El otro dato, aparece en el horizonte. Esa mancha es un barco, de los que en Montevideo pasan a pocos metros de la escollera Sarandí.